Celebrado el I Concurso de Cartas de Amor

Organizado por la Asociación de Mujeres Isabel II, la carta ganadora corresponde a Rosa Mª Martos Guillén, de la Asociación de Mujeres L´Almazara

La Asociación de Mujeres Isabel II celebró en el mes de marzo su I Concurso de Cartas de Amor que ha registrado una amplia participación lo que ha significado una gran satisfacción para las organizadoras.

Tras analizar los trabajos presentados, el jurado decidió otorgar el primer premio dotado con 100 euros a la carta “Tú, yo y la distancia” de Rosa María Martos Guillén, perteneciente a la Asociación de Mujeres L´Almazara.

El segundo premio, dotado con 75 euros, ha sido para Inés Moreno Rodríguez, de la Asociación de Mujeres REARFIBRO de Pilas, con la carta “Para mi hijo querido”.

A continuación reproducimos la carta ganadora del segundo premio.

 
 
PARA MI HIJO QUERIDO
 
Querido amor mío:
 

Hoy te escribo en mi triste soledad, llena de silenciosos recuerdos que afloran en mi mente y hacen que mis ojos se nublen. Como en los días de invierno, siento que mi cuerpo se estremece al no sentir tu calor, tu alegría, tú eras como el sol para mi vida.

Antes de conocerte ya te anhelaba, te deseaba y esperaba, estaba llena de ilusión pero no conocía el verdadero amor.

Cuando te vi por primera vez, supe que mi vida no tendría sentido sin ti.

Tu vida dependía de mí, tus ojos me buscaban, tu boca reclamaba, sin hablar, yo sabía lo que necesitabas.

Cierro los ojos y añoro las horas de felicidad, tus abrazos y caricias. No quiero volver a la realidad para ver que pasó con nuestras vidas, que nos pudo separar. Poco a poco fuiste cambiando y veía como te ibas alejando, no me necesitabas, siempre me evitabas, pero yo para tenerte contento te lo daba todo, ¡Te quería tanto mi amor!

No sabía que hacer, nada me quedaba, ni tan siquiera el respeto. Sólo el miedo y la angustia eran el regalo que me ofrecías cada día. ¿Cómo mi corazón se llenó de tanta amargura y dolor? ¿Qué pudo sucederte mi dulce amor? Convertido en otra persona que miente y manipula.

Poco a poco te ibas perdiendo en un pozo oscuro donde sólo existe “ella”. Cerrar las puertas, dejarte en la calle, pasar las noches en vela sin saber como estabas. Te miraba, y te veía ausente y demacrado, y sin darte cuenta de tu horrible realidad. “Ella” pudo más que yo. Hoy nadie pregunta por ti ni quieren saber donde estás, sólo tu madre piensa en ti y tiene la esperanza de que volverás siendo el que eras, el de la mirada limpia y el de la sonrisa franca. Mi hijo querido, si la ves, si estás con “ella” dile que tiene mucho poder, dile que la conozco, que ya sé quién es, y que conmigo no puede, no me dejaré vencer. Su poder es la adicción y el mío es el amor.

 
INÉS MORENO RODRÍGUEZ
ASOCIACIÓN DE MUJERES REARFIBRO