Emotivo homenaje de los hermanos mayores de la Hermandad del Rocío al carretero

26/04/2010

Antonio Bernal Quintero, más conocido como ?el Mediano?, lleva veinte años conduciendo la carreta de la hermandad rociera y, por ello, recibió un merecido y emotivo tributo al que asistieron alrededor de 300 personas que quisieron estar a su lado

mediano.jpg {mediano}

La Hermandad del Rocío de Pilas, más concretamente los antiguos hermanos mayores, rindieron el pasado 27 de marzo un emotivo y merecido homenaje a una de las personas más queridas y entrañables del municipio, Antonio “el Mediano”, carretero de la Hermandad desde hace ya 20 años.

El homenaje consistió en una comida que tuvo lugar en el restaurante La Pacheca Real y al que asistieron alrededor de 300 comensales que quisieron estar junto a Antonio en este día tan especial. El homenajeado recibió una placa conmemorativa del acto y contempló un video que los organizadores prepararon con mucho cariño con diferentes momentos de la romería del Rocío. Además, la comida también sirvió para recaudar fondos que irán destinados a sufragar los distintos gastos que genera la peregrinación a la aldea almonteña.

Antonio Bernal Quintero nació en Pilas hace 50 años. Conocido como “el Mediano” el apodo le viene de familia, concretamente de su abuelo, el cual fue apodado así por su baja estatura. Casado y con dos hijos, toda su vida la ha dedicado a trabajar en el campo cuidando animales. Actualmente tiene trece reses entre toros, vacas y becerros. Pilas Informa ha hablado con él tras recibir este bonito homenaje.

Antonio, ¿cuántos años lleva como carretero de la Hermandad de Pilas?

Llevo 20 años, aunque antes de Pilas, fue carretero en otras hermandades. Empecé con mi padre y mi hermano en la de Gines. También he salido con la Hermandad de Sevilla y un año con la Hermandad de Los Palacios.

¿De dónde surge su vinculación a la Hermandad?

Mis abuelos han sido los que nos han trasmitido el cariño por la Virgen del Rocío. Es más, mi abuela fue durante dos años Hermana Mayor.

¿Qué significa para usted ser el carretero de la Hermandad de Pilas?

Una responsabilidad muy grande y todo un orgullo. Gracias a esto soy muy querido dentro del pueblo.

¿Hasta cuándo piensa ser carretero?

Hasta que me muera, así de claro. Esto es lo más grande de todo el año. Uno está deseando que llegue y de que nunca acabe.

¿Tiene algún momento especial grabado en la memoria de todos los caminos al Rocío?

El año en el que mi hijo metió por primera vez la carreta, hace de eso cuatro años. Le costó mucho y se puso muy nervioso, incluso lloró. Finalmente con mi ayuda lo consiguió.