Nueva obra de la Asociación de Teatro Paco Valladares

04/11/2014

Los próximos días 13, 14, 15 y 16 de noviembre, la Asociación de Teatro de Pilas Paco Valladares, dirigida por Jerónimo Castellet, estrena 'Las mujeres decentes' del dramaturgo español Víctor Ruíz Iriarte. Las funciones tendrán lugar en la Casa de la Cultura a las 20.30 horas, pudiéndose adquirir las entradas desde el lunes 10 de noviembre, con un precio de colaboración de 2,50 euros.

Nueva obra de la Asociación de Teatro Paco Valladares

Los próximos días 13, 14, 15 y 16 de noviembre, la Asociación de Teatro de Pilas Paco Valladares, dirigida por Jerónimo Castellet, estrena Las mujeres decentes del dramaturgo español Víctor Ruíz Iriarte. Las funciones tendrán lugar en la Casa de la Cultura a las 20.30 horas, pudiéndose adquirir las entradas desde el lunes 10 de noviembre, con un precio de colaboración de 2,50 euros.

Los puntos de venta serán los siguientes: Alimentación Jesús Cuesta, Papelería Vázquez y Sede de la Asociación (en la Casa de la Cultura), donde se podrá realizar la compra de entradas en horario de 17.00 a 21.00 horas y los días de función hasta el comienzo de la misma.

Las mujeres decentes. Farsa en tres actos. Víctor Ruiz Iriarte (1912-1982). Estreno: Teatro Borrás de Barcelona, 3 de junio de 1949.

El objetivo de Víctor Ruiz Iriarte para la temporada 1949-1950 era la consagración como autor teatral. Ya había estrenado obras capaces de despertar el interés del público, las primeras figuras y la crítica. El desafío era encontrar el registro que le permitiera un contacto fluido con el público destinado a sustentar su carrera. Fiel a su concepción del teatro, la propuesta la presentó como «un juego, un juego cordial y divertido» (Informaciones, 9 sept. 1949), que se concreta en una farsa cómica con título de evocación molieresca: Las mujeres decentes .

El desarrollo de la trama en Las mujeres decentes es una auténtica lección acerca de las convenciones teatrales imperantes en los escenarios españoles de la época. Todo funciona con la seguridad de lo experimentado e inamovible. El autor se siente seguro en un ritual que le condujo al éxito. Sus armas eran de buena ley, gracias a una cultura teatral evidenciada a cada paso. Así lo reconoció una crítica dispuesta a ponderar el cuidado y la exquisitez de un Víctor Ruiz Iriarte que, como tantos otros colegas, confiaba en el poder omnímodo de la palabra. Su recurso a la palabra le lleva a cometer algunos excesos, incluso a la aparición de lunares esporádicos que entran en contradicción con sus palabras: «El teatro es pura síntesis, pura sugerencia». La reiteración de algunos conceptos y las explicaciones redundantes no lo eran tanto en aquel marco teatral donde todo se daba masticado, pero restan agilidad a unos diálogos anclados en un estilo actualmente pasado de moda, con el regusto de una época que parece remota. La farsa, sin embargo, se lee con la curiosidad de descubrir los timoratos límites del escándalo para el público del Infanta Isabel y otros teatros similares. Ruiz Iriarte, de seguro, podría haber ido algo más allá, pero debía contar con los espectadores de una Isabelita Garcés poco dada al rompe y rasga. Las mujeres decentes es una obra bien situada en ese límite, imaginativa al servicio de una ilusión no exenta de convenciones y salpicada por una ironía coherente con el sentido lúdico de este juego de dos horas.

Fuente: http://ruiziriarte.com/


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